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Desde la cumbre en Tirana, la presidenta de la Comisión Europea anuncia nuevas sanciones y denuncia el «desorden mundial» provocado por el Kremlin. Europa refuerza su respaldo a Zelenski en un momento clave del conflicto.
Canariasenportada.com / Redacción
Europa no da marcha atrás en su apoyo a Ucrania. En un discurso cargado de firmeza desde Tirana, la capital de Albania, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, al tiempo que ha subrayado el compromiso del continente con la defensa del orden internacional.
“Queremos la paz, pero Putin sigue eligiendo la guerra”, declaró Von der Leyen ante los líderes europeos reunidos en la cumbre de la Comunidad Política Europea. “El orden mundial ha pasado a convertirse en un desorden mundial, impulsado por ideas imperialistas y por disyuntivas geopolíticas que nos exigen estar más unidos que nunca”, agregó, en una crítica directa a la política exterior del Kremlin.
Von der Leyen también subrayó que Europa “está por fin bien despierta” y destacó que la presencia de Volodímir Zelenski en la cumbre simboliza la “unidad inquebrantable” de los países europeos frente a la invasión rusa. “Durante tres años hemos mostrado resolución, cooperación y una firme defensa de la soberanía de Ucrania”, insistió.
La presidenta de la Comisión dejó claro que Bruselas trabaja ya en un nuevo paquete de sanciones económicas y diplomáticas, en un intento por presionar aún más al régimen de Putin para que se siente a negociar. Las medidas buscarán limitar aún más la capacidad del Kremlin para financiar la guerra, al tiempo que se refuerzan los canales de asistencia a Kiev, tanto en el plano militar como en el civil.
La cumbre de Tirana llega en un momento de elevada tensión global, con múltiples frentes abiertos para Europa, desde el Mar Rojo hasta los Balcanes. Sin embargo, el foco principal sigue siendo Ucrania, cuyo futuro condiciona buena parte de la arquitectura de seguridad europea.
El mensaje de Bruselas es claro: no habrá concesiones mientras no se respete la soberanía ucraniana y no haya avances reales hacia un proceso de paz justo y duradero.