|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El artista cierra su gira de conciertos en el estadio de su ciudad, Zaragoza, ante 30.000 personas.
La cita era el sábado 6 de julio en La Roma reda, así que, después de conducir bajo una lluvia torrencial, degustar unas copas de vinos de la zona acompañadas de exquisiteces zaragozanas; mi fotógrafo (improvisado) y la que suscribe, nos acercamos al mítico estadio del Real Zaragoza para disfrutar del concierto de Enrique Bunbury con una duda rondándonos la cabeza ¿Será el último?
Sabíamos que el ex Héroe del Silencio había elegido su ciudad natal para cerrar su gira después de haber tocado en año pasado en Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Quito y Bogotá; y este 2024 en Ciudad de México, Guadalajara, Los Ángeles, New York y Madrid. Un punto final para su gira y también para el estadio donde, este lunes, comenzaba su demolición para construir un nuevo estadio de futbol.

«¿Dónde mejor para cerrar estos 11 conciertos únicos que en la ciudad inmortal?» Preguntó un Bunbury visiblemente emocionado de estar en casa ante 30.000 personas.
«Qué inmenso placer estar aquí, sabiendo que este lugar no será el mismo a partir del lunes» dijo tras cantar `Hombre de Acción´ y despertar el furor y el fervor de sus seguidores.

A pesar de que la noche se presentó con temperaturas bajas a causa del Cierzo que sopló tras las tormentas de primera hora de la tarde, no se enfriaron lo ánimos ni la emoción del público. El cantante interpretó grandes temas como `Apuesta por el Rock and Roll» que desató la complicidad maña o `El Extranjero´ coreada por todos en un clima de éxtasis. También sonó la icónica `Entre dos Tierras´, un regalo inesperado que no suele interpretar desde que inició su carrera en solitario.

Vestido con traje negro y pañuelo rojo, con gafas de sol primero, y sombrero de cowboy después, Bunbury no solo no defraudó, sino que encandiló con su puesta en escena, sus movimientos teatrales y su voz límpida a cada uno de los presentes. Junto a él » Los Santos Inocentes», la banda que lo acompañó en esta última gira integrada por Ramón Gacías a la batería, Jorge Rebenaque en los teclados, Quino Bejar a la percusión, Robert Castellanos en el bajo; Álvaro Suite y Jordi Mena a las guitarras y Erin Memento en los coros, enriquecieron con sus notas la garganta de Enrique Bunbury que lució en plena forma.
«Hace dos años pensaba que esto no iba a volver a ocurrir, que no iba a poder volver a cantarles, que no iba a poder hacer esto a lo que nos dedicamos, que es pasárnoslo muy bien. No puedo asegurar que este no vaya a ser el primero de muchos, pero lo que sí puedo decir es que, por el momento, es el último concierto» explicaba un Bunbury emocionado y conteniendo las lágrimas. Para muchos, fue una despedida en toda regla, para otros una puerta abierta para volver a los escenarios sin presiones, cuando él quiera.

El show llegaba a su fin. «Hasta siempre» proclamaba. Nunca antes unas palabras habían dolido tanto en Zaragoza y por eso, los 30.000 se resistían a abandonar el estadio reclamando un bis entre canticos y aplausos y Bunbury una vez más, no nos defraudó; se subió a la valla y cantó `Maldito Duende´. La canción perfecta en el momento perfecto. Una despedida ideal. «Esto es todo, amigos, ha sido un placer cantar para vosotros esta noche» dijo mientras el cielo zaragozano se iluminaba con las luces coloridas de los fuegos artificiales cerrando una noche mágica y emotiva.
El placer fue mío, querido Enrique, gracias por tanto…
Fotos: Diego Díaz Kowalska
Palabras Clave: Bunbury, concierto Zaragoza, cierre de gira, La Romareda, Héroes del Silencio, despedida Bunbury.